El petróleo siempre ha sido un recurso importante para las economías de los diferentes países del mundo, su creciente escasez solo podrá exacerbar las tensiones conocidas en el siglo XX, y particularmente en Oriente Medio, que en 2007 seguía poseyendo los más grandes recursos petrolíferos mundiales.
Es probable que el gas y el carbón ocupen una parte importante del sitio dejado por el petróleo faltante. Los recursos carboníferos están repartidos de manera más uniforme por el mundo; las naciones que hagan una transición más rápida y sin caer en la trampa de utilizar petróleo barato (por ahora), ganarán en independencia futura. Es el caso de China, ya que produce cerca del 70% de la energía eléctrica que necesita quemando carbón procedente de las abundantes reservas que posee (China posee las terceras reservas mundiales). Esto lleva aparejadas consecuencias ambientales, ya que China es el segundo emisor mundial de dióxido de carbono.
Finalmente, los grandes actores de la industria petrolera se revelan listos para comenzar el estudio la producción del petróleo más difícil de extraer: de aguas profundas, zonas inexplotadas hasta entonces; una nueva "fiebre del oro" negro se espera en el Ártico.
Una de las hipótesis estratégicas que permiten comprender el ataque de Iraq por los Estados Unidos en 2003 concierne al aseguramiento de los suministros de petróleo para el futuro. Irak tiene en su suelo las segundas reservas más grandes de petróleo del mundo, que por además son relativamente fáciles de extraer y refinar. Una razón adicional es que 15 de los 19 terroristas que perpetraron los atentados del 11 de septiembre de 2001, así como su presunto instigador, eran ciudadanos saudíes; por tanto, la permanencia de la presencia militar de los Estados Unidos en Arabia Saudita fue, evidentemente, puesta en duda.
Esta estrategia fue elaborada por el think tank llamado Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense en el que participaron Jeb Bush, Dick Cheney, Dan Quayle, Donald Rumsfeld y Paul Wolfowitz, entre otros.
- En esta región es observable una cierta continuidad de la política estadounidense desde la caída del Sha. Ésta condujo a la instauración de un régimen desfavorable a los Estados Unidos, que creció con Saddam Hussein, a la época en buenos términos con Occidente, que ataca a su vecino.[Este ataque fracasó, y llevó a la invasión de Kuwaït por Irak.[13] Esto condujo a una nueva Guerra del Golfo, y al establecimiento de tropas estadounidenses en suelo de Arabia Saudita. Esto condujo a los atentados del 11 de septiembre de 2001,[14] los mismos que sirvieron de pretexto para aplastar el régimen de Hussein. Esta derrota deja en claro la inquietud de sus vecinos, principalmente de Irán, que fija en 2006 su voluntad de disponer de una capacidad nuclear.
- En cambio, el desempeño de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos fuera del suelo de Arabia Saudita representa una discontinuidad, nunca observada desde 1945.
Por un lado, el Informe Cheney de 2001[15] precisa que para 2020, la producción mundial de petróleo sería dependiente del 54 % al 67 % de los yacimientos situados en el llamado "Triángulo del Petróleo" (Mar Negro-Mar Caspio-Golfo Pérsico). De manera asombrosamente sincrónica, el cuartel general avanzado del Comando Central de los Estados Unidos se mudó de Riad a Qatar, situado en lo mejor de estas reservas.
Por otra parte, esta decisión debe tener en cuenta la política interior enturbiada del reino de Arabia Saudita: los objetivos unidos a la renta petrolera son el objeto de un posible conflicto de sucesión en curso: en la medida en que la familia principesca Saud,[16] vio las consecuencias del 11 de septiembre dentro de su territorio por una rebelión, agudizada a partir de 2003, que ya eran perceptibles con la explosión de las Torres Khobar que se remonta a 1996.
Para cualquier país del mundo, el pico petrolero deja la perspectiva de una disminución del mismo en el futuro, directamente impactando en su independencia energética. Esto subraya los temas siguientes: el acceso a los campos petrolíferos de Oriente Medio y la construcción de oleoductos y de gasoductos, el transporte petrolero.El control de yacimientos
El petróleo es un dato ampliamente tomado en consideración por los estrategas geopolíticos. En efecto, la dependencia de los países hacia este producto es tal que una dificultad de aprovisionamiento (costo, disminución de la producción) puede en sí justificar un conflicto. Por otra parte, una guerra que rompa el aprovisionamiento de petróleo puede forzar la implicación de potencias extranjeras, que habrían quedado en un papel neutro en un primer momento. Por otro lado, el aprovisionamiento de petróleo de los beligerantes está muchas veces influido en la variedad de las armas, como sucedió durante ambas guerras mundiales.
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