sábado, 25 de junio de 2011

Irán, Irak y la Unión Soviética

La segunda crisis petrolera colocó bajo una gran tensión a las relaciones entre Estados Unidos e Irán, que efectuó una revolución islámica a consecuencia del Viernes negro; mientras que la crisis de los rehenes terminó por cavar un foso entre ambos países,[9] Haciendo referencia a la venta de armamento en esa época, el escándalo Irán-Contras siempre figurará entre los escándalos de la presidencia Reagan.
El "Contra-choque petrolero" de 1986, se explica en parte por la voluntad de Estados Unidos y sus aliados de Medio Oriente de poner a la Unión soviética en una posición de franca bancarrota: se libró una guerra económica y financiera empleando petrodólares y la diplomacia saudí. Las exportaciones petroleras eran vitales para la balanza de pagos soviética y para la diplomacia de Kremlin (la garantía a los países satélites de un suministro de petróleo seguro, era un de los medios que tenía la URSS de tenerlos como cautivos políticos); los estadounidenses lograron convencer a los gobiernos saudíes (que ya eran sus aliados en la guerra en Afganistán), a los emiratos y al kuwaití en aumentar fuertemente su producción, con el fin de hacer fracasar a los rusos.
El costo fue elevado para los países al principio de esta ofensiva económica. Numerosos pequeños productores americanos quebraron, mientras que el flujo de petrodivisas para los países del Golfo iba más despacio, causando una reducción severa en su "modo de vida". Estos "efectos secundarios" fueron perfectamente anticipados y aceptados por los gobiernos implicados, y esta política llevó sus frutos. La URSS extrajo tanto petróleo como pudo, pero en 1988 en su principal yacimiento, Samotlor, la producción cayó severamente, arrastrando la producción del país. La principal fuente de divisas de la URSS disminuyó, al mismo tiempo que las finanzas del país se veían sobre exigidas (el conflicto afgano y los grandes proyectos militares que se añadían a los gastos normales). Aunque fue descuidado por numerosos análisis, este factor fue uno de los más importantes al hundimiento de la Unión soviética.
Se dio la Operación Tormenta del desierto de (1991): aviones de la coalición que sobrevuelan pozos petroleros incendiados por las tropas iraquís en el momento de su retirada.
Un efecto colateral de esta guerra fue el hundimiento económico de Irak, en plena guerra con su vecino; Saddam Hussein pidió que se pusiera fin a esta política, pero los Estados Unidos se negaron por razones más importantes, e Iraq debió poner fin rápido a la guerra. Delante de la negativa de Occidente de ayudarle económicamente, Irak invadió a Kuwait, después de haber advertido de eso Estados Unidos.
La Guerra Irán-Iraq de la década de los 80 fue en parte debida a la voluntad de Iraq de controlar los recursos fronterizos. Ambos beligerantes atacaron petroleros en el Golfo,[] y la Armada de Estados Unidos debió intervenir, en el momento de la Operación Mantis Religiosa. La invasión iraquí a Kuwait al comienzo de la década de los 90's también fue el comienzo de una guerra en la cual los Estados Unidos intervinieron para asegurar la seguridad de sus suministros. En esa ocasión, el presidente Bush Padre hasta proclamó la teoría geopolítica del Nuevo Orden Mundial en septiembre de 1989; vencido, Iraq fue sometido a duras sanciones económicas que fueron atenuadas sólo por el "Programa Petróleo por Alimentos." Los Estados Unidos después tuvieron una política de preposicionamiento (es. infra).
Los conflictos sucesivos en Chechenia y la tensión en el Kurdistán,se inscriben parcialmente en el contexto de la reanudación del Gran Juego precitado que concierne al transporte de los hidrocarburos del Mar Caspio. Los grupos petroleros rusos Rosneft y Lukoil tienen allí intereses, particularmente en el transporte del petróleo por oleoductos.

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